Necesidades
Características
- Hojas: Basales, perennes, coriáceas, palmeadas con 7–9 folíolos de margen aserrado y color verde oscuro.
- Flores: Apicales, en forma de copa, inclinadas hacia abajo, de 5–8 cm de diámetro; formadas por 5 sépalos petaloides (blancos, rosados o púrpuras, a menudo moteados) y estambres numerosos.
- Tallo: Carnoso, surge directamente de un rizoma subterráneo robusto.
Cuidados
Mantener el suelo uniformemente húmedo sin encharcar
Abonar ligeramente al inicio del crecimiento o tras la floración. Aplicar abono orgánico suave a principios de primavera.
Polvo de cáscara de huevo:Triturar finamente cáscaras de huevo secas y espolvorear en la base; aporta calcio y ayuda a mantener el pH neutro o ligeramente alcalino que prefieren estas plantas.- Cortar las hojas viejas, dañadas o manchadas a ras de suelo a finales del invierno, justo antes de que emerjan los nuevos capullos florales.
- Retirar las flores marchitas cortando el tallo floral desde la base si no se desea que la planta se auto-siembre.
- Usar siempre guantes gruesos durante la poda para evitar irritaciones severas en la piel por el contacto con la savia.
Toxicidad
Aviso: esta planta puede ser tóxica.
Mascotas: Tóxica (según ASPCA)
Humanos: Altamente tóxica
Usos y cultura
Cultura: En la tradición cristiana occidental, se asocia con la temporada de Cuaresma debido a su época de floración temprana, simbolizando la penitencia y la esperanza del renacimiento primaveral.
Usos: Excelente para jardines de sombra, sotobosque, borduras bajo árboles caducifolios y macetas de exterior en invierno.