Necesidades
Características
- Hojas: Basales, perennes o caducas, coriáceas, palmeadas o pedadas, con folíolos dentados de color verde oscuro.
- Flores: Grandes, en forma de copa o estrella, con 5 sépalos petaloides vistosos (blancos, rosados, púrpuras, verdes o casi negros), a menudo moteados; estambres numerosos.
- Tallo y Raíz: Rizoma grueso y carnoso; tallos florales erguidos que emergen directamente de la base.
Cuidados
Riego moderado, manteniendo el suelo fresco pero sin encharcar.
Abonar ligeramente tras la floración para promover el crecimiento del follaje.. Aplicar abono orgánico suave a finales de otoño o principios de primavera.
Polvo de cáscara de huevo:Lavar, secar y triturar finamente cáscaras de huevo. Esparcir alrededor de la base de la planta para aportar calcio y mantener el pH neutro/alcalino que prefieren los eléboros.- Cortar las hojas viejas, dañadas o manchadas a finales del invierno, justo antes de que emerjan los nuevos tallos florales.
- Retirar las flores marchitas en primavera para evitar que la planta gaste energía en producir semillas (a menos que se desee su auto-siembra).
- Usar guantes durante la poda para evitar la dermatitis por contacto con la savia.
Toxicidad
Aviso: esta planta puede ser tóxica.
Mascotas: Tóxica según ASPCA.
Humanos: Altamente tóxica por ingestión y contacto cutáneo (contiene glucósidos cardíacos y ranunculina).
Usos y cultura
Cultura: En el folclore europeo medieval, se plantaba cerca de las puertas para proteger el hogar de brujas y malos espíritus, a pesar de su conocida toxicidad.
Usos: Planta ornamental de sombra, excelente para jardines de invierno, bordes de sotobosque y macetas de exterior.