Necesidades
Características
- Hojas: Aciculares, perennes, dispuestas en verticilos de tres, muy punzantes, con una única banda estomática blanca y ancha en el haz.
- Conos (Gálbulos): Femeninos carnosos, esféricos, de 4–10 mm, verdes el primer año y negro-azulados con recubrimiento ceroso (pruina) al madurar en el segundo o tercer año.
- Corteza: Pardo-rojiza a grisácea, fibrosa, que se desprende en tiras longitudinales estrechas con la edad.
Cuidados
Riego moderado, permitiendo que el sustrato se seque por completo entre riegos
Abonado ligero al inicio de la temporada de crecimiento. No requiere mucha fertilización; un exceso de nitrógeno debilita su crecimiento.
Infusión de posos de café:Mezclar una cucharada de posos de café usados en un litro de agua, dejar reposar 24 horas y regar. Aporta materia orgánica sin sobrefertilizar y mantiene el pH adecuado.- Limpieza: Eliminar ramas secas, enfermas o rotas a finales del invierno.
- Precaución: No podar hasta la madera vieja sin hojas, ya que los enebros rara vez rebrotan de madera vieja.
- Mantenimiento: Pinzar los brotes nuevos (velas) en primavera con los dedos para mantener una forma compacta sin dañar las acículas restantes.
Toxicidad
Aviso: esta planta puede ser tóxica.
Mascotas: Ligeramente tóxica
Humanos: Ligeramente tóxica
Usos y cultura
Cultura: En el folclore europeo, las ramas de enebro se quemaban en los hogares y establos para purificar el aire, ahuyentar enfermedades y proteger contra la brujería.
Usos: Sus gálbulos son el principal agente aromatizante de la ginebra; la madera, resistente a la putrefacción, se usa en ebanistería y para ahumar carnes.