Necesidades
Características
- Hojas: Pinnadas o bipinnadas, con folíolos dentados o lobulados de color verde brillante; pecíolos delgados, huecos y muy aromáticos, a diferencia de las pencas gruesas del apio común.
- Flores: Pequeñas, de color blanco o blanco-verdoso, agrupadas en umbelas compuestas terminales y axilares.
- Tallo: Fino, erecto, estriado y muy ramificado.
- Raíz: Sistema radicular fibroso y pivotante, sin desarrollar una raíz napiforme gruesa.
Cuidados
Riego frecuente para mantener la humedad constante
Abonado rico en nitrógeno para estimular el follaje. Aplicar fertilizante suave para promover el desarrollo continuo de hojas nuevas.
Té de posos de café:Macerar posos de café usados en agua durante 24 horas y usar el líquido para regar. Aporta el nitrógeno ideal para el crecimiento foliar sin quemar las raíces.- Cosechar regularmente las hojas exteriores cortándolas desde la base para estimular el crecimiento de nuevos brotes en el centro.
- Retirar hojas amarillentas o dañadas para mantener una buena circulación de aire.
- Cortar los tallos florales en cuanto aparezcan si se desea prolongar la producción de hojas y evitar que la planta se vuelva amarga.
Toxicidad
Aviso: esta planta puede ser tóxica.
Mascotas: No tóxica (según ASPCA)
Humanos: No tóxica (comestible)
Usos y cultura
Cultura: En la antigua Grecia y Roma, el apio silvestre era altamente valorado y se utilizaba para tejer guirnaldas que coronaban a los vencedores en los Juegos Nemeos e Ístmicos.
Usos: Uso culinario intensivo como hierba aromática para dar sabor a caldos, sopas, guisos y salteados; sus hojas y tallos finos se consumen frescos o cocinados.